Al regresar a Asturias, mi interés se volvió hacia lo etnográfico, lo tradicional y la memoria de mi tierra. Así nació L.lar Diseño Circular, un atelier donde cada pieza es única, fruto de la recuperación, la observación y la experimentación. Aquí la madera habla de tiempo, de territorio y de pertenencia; sus imperfecciones se celebran y su historia se integra en el diseño.

En L.lar busco crear muebles y objetos que duren, que acompañen generaciones y que transmitan raíces y cuidado. No se trata solo de piezas funcionales, sino de objetos con alma, que conecten con quienes los habitan y con el paisaje y la memoria que los inspiran.