La restauración de este mueble comenzó con una evaluación de su estado original, en el que se evidenciaban signos de desgaste por el paso del tiempo, manchas, pérdida de acabado y una estructura con apariencia opaca. Se realizó una limpieza profunda de la superficie, seguida del lijado para eliminar imperfecciones y preparar la madera para recibir un nuevo tratamiento. Posteriormente, se efectuaron las reparaciones necesarias para conservar la estabilidad del mueble, respetando su diseño y recuperando la belleza natural de la madera en las zonas visibles.
Como parte del proceso de renovación, se aplicó un acabado contemporáneo mediante una combinación de pintura en tonos azul violeta y verde oscuro, contrastando con la calidez de la madera natural. También se renovó el interior con estantes pintados y se protegió toda la superficie con un sellador para garantizar mayor durabilidad. El resultado es un mueble restaurado que conserva su esencia original, pero con una estética moderna y funcional, capaz de integrarse tanto en espacios clásicos como contemporáneos.