Cebatu de ablanu: una técnica tradicional de cerramiento en Asturias
Varas de ablanu entretejidas para construir paredes, proteger espacios y dar forma a una arquitectura nacida del territorio.
Hay rincones de Asturias en los que basta con mirar un poco más despacio para descubrir técnicas constructivas que parecen formar parte del paisaje.
Esta fotografía es uno de esos lugares.
Entre piedra, madera y tierra aparece un entramado de finas varas de ablanu, el avellano asturiano, entretejidas para formar el cerramiento de una pared.
Una técnica sencilla en apariencia, pero llena de conocimiento.
Entretexer para construir
Las varas de avellano se caracterizan por su flexibilidad y resistencia, cualidades que permiten trabajarlas y entretejerlas alrededor de una estructura de madera.
El resultado es un entramado ligero, orgánico y profundamente ligado a los materiales que ofrece el entorno.
En Asturias, esta forma de construir forma parte de una tradición antigua. El cebatu, también conocido en algunas zonas como ciebu, es una muestra de cómo los materiales disponibles en el territorio podían convertirse, con ingenio y oficio, en soluciones constructivas.
No había exceso de materia.
Había conocimiento de la materia.
La belleza de lo necesario
Lo que más me atrae de estas construcciones es que su belleza no parece buscada.
Está en la irregularidad de las varas, en cómo cada una encuentra su sitio entre las demás, en las diferencias de grosor, en las curvas y en las pequeñas imperfecciones que deja el trabajo manual.
Nada parece completamente igual a otra cosa.
Y precisamente ahí está su belleza.
Son soluciones nacidas de la necesidad, pero también de una manera de mirar y entender el entorno: utilizar lo que ofrece el territorio, aprovechar sus cualidades y construir con aquello que se tiene cerca.
Una técnica que habla de Asturias
El ablanu forma parte del paisaje asturiano y también de su cultura material.
Sus varas han servido tradicionalmente para distintos usos: desde elementos constructivos hasta objetos y piezas de cestería.
Cuando encuentro estos entramados durante mis paseos por Asturias, no solo veo una pared.
Veo una forma de hacer.
Veo tiempo, oficio y conocimiento transmitido de generación en generación.
Y veo también algo que me interesa especialmente en L.lar: la capacidad de un material humilde para convertirse en algo extraordinario cuando se conoce y se trabaja con respeto.
Mirar el pasado para crear desde el presente
En L.lar Diseño Circular, la arquitectura tradicional asturiana es una fuente constante de inspiración.
No busco reproducirla literalmente.
Me interesa observar sus materiales, sus texturas, sus formas de construcción y la relación que establece con el paisaje para descubrir nuevas posibilidades.
Porque muchas veces la innovación no consiste en inventar algo completamente nuevo.
A veces consiste en volver a mirar aquello que ya existe.
En recuperar un conocimiento.
En darle otro uso a una materia.
En entender que lo antiguo puede seguir teniendo mucho que decir.
Quizá por eso me gusta tanto encontrar estos lugares durante mis paseos.
Porque me recuerdan que el diseño también puede empezar simplemente por mirar.
Mirar una pared.
Mirar una madera.
Mirar unas varas de ablanu entretejidas.
Y preguntarse qué podemos aprender todavía de ellas.

